El fotomontaje de la discordia

10 09 2009

Se supone que en periodismo no se puede manipular las fotografías que se toman, porque tienen que transmitir veracidad y sobre todo, ser integras. Vamos, mostrar la realidad tal y como es. Cosa muy distinta es cómo componga la instantánea el fotoperiodista.   Pero, parece que hay medios a los que el asunto no les convence. ¿En qué quedamos? ¿Cuál es el criterio que vale?

El último ejemplo de este tipo de manipulación es del diario El Mundo. El pasado lunes el rotativo publicó en portada una fotografía del mitin del PSOE en Rodiezmo (León), en la que aparece El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, escoltado por José Angel Fernández Villa, líder del sindicato minero de UGT, Alfonso Guerra (a la izquierda); y Leire Pajín y Bibiano Aído (a la derecha) que cantan con el puño en alto La Internacional. El caso es que  tal foto no es una, sino que son dos y por tanto, la fotografía de la primera plana es un fotomontaje. Es cierto, que todos estuvieron juntos, pero no en la misma foto.

La agencia de noticias Reuters, a quien pertenece la foto, está molesta y así se lo ha hacho saber a Pedro J. Ramírez. Molesta porque la manipulación va en contra de las condiciones y del contrato que la agencia tiene con sus clientes y porque daña su imagen. De ahí, que esté estudiando si denuncia la manipulación de sus fotografías.  Pero, dentro de todo esto hay que ir un poco más allá.  Hay que detenerse en el contexto, en las relaciones paratextuales o intertextuales entre texto y fotografía.  Es decir, en cómo se usa y para qué.  Otro debate es la intención del que dispara.  Quiero llegar a que un montaje, montaje es; pero es más denunciable si, como en este caso, se usa para denunciar o criticar algo. En esta ocasión, era para criticar la actitud del Partido Socialista y el gesto del puño en alto, que los socialistas del PSOE  hacen, al cantar La Internacional.

En fin… Esto no es nada nuevo.  Sé de  alguno que otro realizado en una de las cabeceras con más historia y tradición en España.  También, hubo un fotoperiodista que retocó la imagen de los cazas israelitas bombardeando El Líbano.  Ya se sabe que en el periodismo hay de todo.  En cuanto a mí, yo soy partidario del “hay que estar en el momento preciso a la hora justa” y si no se está pues mala suerte. No se monta una foto con otra para conseguir un efecto. Se busca la indicada, porque seguro que hay muchas.  Para mí no hacía falta retocar nada, porque con las dos fotos se podía haber contado lo mismo. Eso sí, claro, se perdía la bonita foto de portada; porque el espacio siempre es un problema en periodismo.





La erótica del poder y otros males (consignas de prensa)

9 09 2009

FJ. SÁNCHEZ JAÉN 

Está claro los nuevos dirigentes latinoamericanos tiene miedo a los medios de comunicación. Al menos, eso es lo que parece al echar un vistazo por las Américas y comprobar, que desde Nicaragua pasando por Venezuela y Ecuador hasta Bolivia y Argentina, hay una obsesión enfermiza por controlar a periodistas e informadores.   Incluso, llegan hasta límites ridículos.  Así, se pueden leer que Chávez cerrará 29 emisoras de radio; que en Bolivia la policía acosa a los reporteros; y que los Kirchner quieren un mayor control sobre los medios privados y sus contenidos.  La verdad es que no termino de entender por qué. No sé, supongo que algo harán mal. Lo que si sé es que quienes mandan tiene un pequeño problema, no puede ver ni escuchar una crítica.

Visto esto parece que tengo suerte de vivir en España. De todas formas, conviene nunca bajar la guardia, por si acaso. Fíjense. El otro día, durante una cena, alguien me inquirió que aquí en España cada medio responde a sus propios intereses; y que uno lee una información en uno y otro periódico, y al final, las cosas que te cuentan son diferentes.  Lo primero es obvio, pero lo matizo. Responden a sus lectores que son quienes lo compran. Ante lo segundo siempre digo lo mismo, que es lógico y que es de lo que se trata. Esto hay quien no lo entiende. Pero lo explico porque es fácil. 

El hecho es siempre el mismo, pero otra cosa es la forma en la que te lo cuenten, es decir las palabras que escojan para escribirlo. Más allá de eso, se trata de la respuesta que cada medio dé a la pregunta ¿por qué?, y sobre todo como explique las consecuencias. Para entendernos, se trata de interpretación y eso es inevitable.  Un ejemplo tonto. Un vendedor de coches esperaba vender 100, pero resulta que sólo vende 50 de ellos. ¿De qué hablamos de un éxito o un fracaso? Puede ser un éxito porque al menos consiguió vender 50 vehículos y ya tiene 50 clientes; o un fracaso porque sólo vendió la mitad. O a lo mejor, no es ninguna de las dos cosas. Todo depende de quien lo mire, ¿verdad? Pues en periodismo ocurre lo mismo, explicaciones hay tantas como periódicos, radios y televisiones.  Vamos, para todos los gustos. Si sólo hay una forma de explicar las cosas ¿para qué tantos medios?, si la visión es la misma.   Sería peligrosisimo, ¿verdad? 

Por suerte no es así, y de ahí la importancia que tiene el periodismo para la formación de una opinión pública libre. Sin embargo, eso es lo que quieren los nuevos líderes socialistas latinoamericanos. Una sola visión, la suya. Que a las redacciones lleguen las consignas de prensa que digan cuánto ha crecido la economía este año; cuáles fueron las causas de tal o cual accidente; y que el gobierno hizo bien tal cosa, porque combatió a los enemigos de la democracia socialista. Así, todo lo que no esté acorde con ellos se despide, se censura, se sanciona, no se renueva, o simplemente, se cierra. Si eso no basta, se cambia la legislación.  Luego no pasa nada porque ¿quién dice que no hay democracia?  Pues, precisamente, todo eso es lo que denuncia Reporteros Sin Fronteras con preocupación, basta con echar un vistazo a su página web

Todo esto no es nada nuevo. Le suena ¿verdad?  Pero no pasa nada, hace mucho tiempo que ya no ocurre aquí. Por suerte, para bien o para mal, vive en España. 








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